Paleodieta: la dieta de hace 10.000 años

La Paleodieta es una de las opciones dietéticas que han surgido en los últimos tiempos. Pretende rescatar la supuesta dieta que tenían los hombres de las cavernas, antes de la aparición de la agricultura. Como todos los patrones alimentarios, tiene sus ventajas e inconvenientes.

En cualquier caso, son siempre las características de cada persona las que determinarán la idoneidad de una u otra dieta, valorando pros y contras.

Qué es la Paleodieta

La paleodieta −también conocida como la dieta del hombre de las cavernas− consiste en consumir alimentos que originariamente se cazaban y pescaban (carne y pescado) o recolectaban (huevos, frutos secos, semillas, frutas, verduras, raíces y hierbas).

Se trata de un régimen basado en los supuestos hábitos alimentarios de los cazadores-recolectores del Paleolítico, antes de que se desarrollara la agricultura, hace unos 10.000 años.

Eso significa que muchos de los alimentos surgidos de la agricultura y la ganadería y que forman parte de una dieta actual convencional como cereales, lácteos, azúcar, patatas, así como cualquier alimento procesado, quedan fuera del menú.

No existe una paleodieta oficial, pero en general se trata de una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas.

Sus defensores afirman que el hombre está genéticamente diseñado para comer como sus antepasados más lejanos. También afirman que la dieta paleolítica es saludable a largo plazo y puede contribuir a la pérdida de peso, a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

Paleodieta para adelgazar

La mayoría de los estudios sobre la dieta del Paleolítico incluyen pocos participantes y tienen una escasa duración, por lo que no existen evidencias sólidas sobre sus efectos en el peso corporal y la salud.

Una revisión de 2015 de los estudios realizados hasta esa fecha con paleodieta observó una evidencia moderada en cuanto a la pérdida de peso y las mejoras en diferentes parámetros de salud a corto plazo. De este modo, la reducción de carbohidratos, un consumo de grasa más saludable y la menor cantidad de sal se mostraron beneficiosos. Sin embargo, queda menos claro si la restricción de cereales integrales y lácteos es un elemento positivo en la alimentación.

Beneficios de la paleodieta

La paleodieta promueve la reducción de alimentos procesados, alimentos con un alto contenido de grasa, azúcar y sal. Por otro lado, determina un consumo elevado de frutas y verduras. Todo ello puede reducir la ingesta de calorías y contribuir a la pérdida de peso.

La dieta es sencilla y no requiere contar calorías. Algunos planes paleo son más flexibles, lo que puede hacer que la dieta sea más fácil de seguir y aumentar sus posibilidades de éxito.

Efectos adversos de la paleodieta

No existen registros precisos de la dieta de los humanos del paleolítico. Por lo tanto, la paleodieta está basada en gran medida en conjeturas. Además, muchos de los supuestos beneficios para la salud de la dieta paleo carecen de evidencia científica.

Muchas versiones de la paleodieta incluyen un consumo elevado de carne, lo que va en contra de las recomendaciones actuales sobre hábitos de salud y cuidado del medio ambiente. También puede haber un aporte disminuido de carbohidratos.

Por otro lado, la mayoría de versiones prohíbe los lácteos, los cereales integrales y las legumbres, alimentos que pueden formar parte de una dieta sana y equilibrada. Esta eliminación de grupos de alimentos sin una sustitución adecuada puede conducir a deficiencias nutricionales.

Además, el coste de la paleodieta puede ser elevado. Por ejemplo, se recomienda comer carne de animales alimentados con pastos, cosa, por otro lado, difícil de encontrar.

Paleoproteínas

Un exceso de proteínas en la dieta (dieta hiperproteica) puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades renales a largo plazo. El riñón tiene que trabajar más para eliminar el exceso de urea, que es la manera del organismo de eliminar el exceso de nitrógeno proveniente de las proteínas. Además, también somete al hígado a un sobre esfuerzo, ya que es el órgano encargado de procesar las proteínas.

Finalmente, la dieta puede ser monótona, por lo que existe un riesgo elevado de aburrimiento y abandono.

Si hay que copiar algo de nuestros antepasados del Paleolítico, mejor que sea su actividad física antes que su supuesta dieta.

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