Gastritis, Helicobacter pylori y dieta

Gastritis es un término muy inespecífico que se utiliza muchas veces para hacer referencia a cualquier molestia del estómago. Por ello, resulta difícil delimitar los síntomas de la gastritis y acertar con el tratamiento adecuado.

Qué es la gastritis

La palabra gastritis hace referencia a la inflamación del estómago, en este caso de la mucosa gástrica. La causa más habitual de esta inflamación es la infección por la bacteria Helicobacter pylori. Se trata del mismo causante de la úlcera gastroduodenal.

El Helicobacter pylori se adhiere a la mucosa del estómago disminuyendo la resistencia protectora frente al ácido del estómago. Se trata de una infección bacteriana crónica muy frecuente, ya que el microorganismo está presente en la mitad de la población mundial.

Síntomas de gastritis

Los síntomas de la gastritis suelen ser inespecíficos. Incluyen molestias estomacales y náuseas. Sin embargo, es muy común que no aparezcan síntomas y la gastritis sea identificada cuando se realizan pruebas por otros problemas de salud.

Tipos de gastritis

Gastritis erosiva

Algunos casos de gastritis se asocian a la erosión de la mucosa gástrica, que pueden dar lugar a hemorragias. Las causas parecen centrarse en el uso de medicamentos como los AINE (antiinflamatorios no esteroideos).

Este tipo de gastritis también puede aparecer asociada a una enfermedad inflamatoria intestinal, como la enfermedad de Crohn.

Gastritis de estrés

Las gastritis erosivas se pueden producir por otras infecciones o en pacientes que ya están muy graves por otra razón, como los grandes quemados. En este caso se denominada gastritis de estrés.

Reflujo o ardor de estómago

La gastritis se describe en muchas ocasiones como una sensación de quemazón en la boca del estómago que puede ascender hacia arriba por el esófago. Sin embargo, se trata de un síntoma del reflujo gastroesofágico. Este se produce cuando parte del contenido del estómago suben hacia el esófago, lo que incluso puede causar la inflamación del esófago o esofagitis.

Hay alimentos que favorecen que se produzca el reflujo, como los alimentos grasos, el chocolate, la menta, los tomates, o las comidas muy especiadas.

Dolor con el estómago vacío

En ocasiones aparece dolor en la parte alta del estómago que mejora al comer. La causa puede ser una úlcera o herida localizada en la mucosa del estómago o el duodeno. Esta suele estar causada por la infección por Helicobacter pylori.

Dolor de estómago después de comer

Un dolor de estómago que empeora al comer puede ser también deberse a una úlcera gastroduodenal. En este caso podría tratarse de una verdadera gastritis, si bien es complicado identificar la causa.

Disfagia o dificultad para deglutir

Algunas personas notan dificultad para que los alimentos pasen por el esófago. Es lo que se conoce como disfagia. Puede tratarse de un problema en los músculos del esófago o de un estrechamiento del esófago. Este puede ser interno o externo. El interno puede estar causado por una esofagitis, un tumor o una cicatriz. El estrechamiento externo puede deberse a un aumento de presión desde el exterior, causada por la inflamación de la glándula tiroides o un tumor, entre otras causas.

Dolor al tragar alimentos

Puede aparecer dolor al tragar alimentos. Una posible causa es la inflamación del esófago ocasionada por hongos o virus.

Pesadez de estómago

Comer deprisa puede favorecer tragar aire o aerofagia. Esto puede producir la sensación de vientre hinchado. También el consumo de bebidas con gas y alimentos flatulentos puede contribuir a la pesadez de estómago.

En ocasiones, la sensación de pesadez no está relacionada con una causa específica. Se habla entonces de dispepsia funcional.

Intolerancia alimentaria

La intolerancia a la lactosa, al gluten o a otros nutrientes pueden determinar la aparición de molestias gastrointestinales cuando se ingieren los alimentos que los contienen. La gastritis puede ser uno de esos síntomas.

Dieta para la gastritis

Ante la aparición de gastritis o molestias en el estómago se puede llevar a cabo una dieta que minimice las molestias. Esta deberá presentar las siguientes características:

  • Establecer 5 o 6 tomas al día (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y resopón) que incluyan cantidades poco abundantes de comida.
  • Incluir alimentos y preparaciones fáciles de digerir, intentando evitar los alimentos y preparaciones muy grasas, embutidos, fritos, picantes, bebidas alcohólicas o con gas, café, etc.
  • Descartar una posible intolerancia.
  • Identificar los alimentos concretos que provocan molestias.
  • Comer despacio y masticar bien los alimentos.
  • Ante la aparición de determinados problemas digestivos acudir al dietista.

Problemas digestivos

Algunos problemas digestivos requieren la visita al médico o al dietista:

  • Vómitos o heces con sangre.
  • Vómitos persistentes.
  • Ictericia o color amarillento de la piel y el blanco de los ojos.
  • Dolor al paso de los alimentos hasta el estómago.
  • Si se dan molestias de forma persistente y existen antecedentes familiares de cáncer digestivo.

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