Dieta 5:2

Uno de los mensajes que más ha trascendido desde diferentes ámbitos sobre la diversidad de dietas de adelgazamiento (incluida la dieta 5:2) es que existe un único tipo de dieta válido para la pérdida de peso. Sin embargo, un requisito indispensable para que una dieta tenga éxito es su seguimiento. Una dieta puede ser infalible para perder peso, pero si no se sigue no servirá para nada. La conclusión es que existen muchos planteamientos dietéticos válidos para perder peso y estos deben estar en consonancia con las características, preferencias y circunstancias de cada paciente. En este sentido, las dietas de ayuno en general (y la dieta 5:2 en particular) pueden formar parte del arsenal terapéutico de los dietistas.

Qué es la dieta 5:2

La dieta 5:2 es una variante de la dieta del ayuno intermitente. Se basa en comer con normalidad durante 5 días a la semana y hacer ayuno durante los otros 2.

La evidencia sobre la efectividad de la dieta es limitada, si bien en comparación con otros tipos de dieta para perder peso ha mostrado ciertos beneficios, como una mayor pérdida de grasa corporal y una mejora en la sensibilidad a la insulina.

En los días de ayuno no se produce un ayuno absoluto, sino que se incluye una ingesta de alimentos que supone cerca del 25 % de las necesidades calóricas. Este consumo de alimentos suele producirse durante la comida, la cena o en pequeñas ingestas a lo largo del día.

El resto de días se come libremente, procurando que la dieta sea equilibrada y no se produzcan excesos.

Beneficios de la dieta 5:2

Seguir un régimen −aunque sea de ayuno− durante 2 días a la semana parece más fácil que seguirlo todos los días. De este modo, es probable que un mayor número de personas presenten una elevada adherencia a este tipo de dietas y puedan perder peso con ellas.

En este sentido, dos o tres días a la semana con una dieta restringida puede conducir a mayores reducciones en la grasa corporal, mejoras en la sensibilidad a la insulina y en otras enfermedades crónicas.

Efectos adversos del ayuno

Los días de no-ayuno no significan barra libre para comer sin límite. Si bien no es necesario ser estricto, las elecciones deben ser saludables y acompañarse de actividad física.

La dieta del ayuno puede causar mareos, irritabilidad, dolor de cabeza y dificultad para concentrarse, lo que puede afectar al trabajo y otras tareas diarias. También se han observado dificultades para dormir, somnolencia diurna, halitosis (mal aliento) y deshidratación. Esta última situación es fácilmente evitable si se pauta un consumo suficiente de agua.

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