Alimentos que producen gases

Entre los alimentos que producen gases están aquellos que pueden ser fermentados por los microorganismos que habitan en nuestro aparato digestivo. De este modo, es normal que las bacterias del colon produzcan gas a partir de fermentar los componentes de los alimentos que no somos capaces de digerir y absorber.

Dieta, flora intestinal y gases

La composición de la microbiota intestinal depende de diversos factores, entre ellos la composición de la dieta. A su vez, cuáles son las bacterias presentes en el aparato digestivo influirá en el gas intestinal que se forme. De este modo, el tipo y la cantidad de gas producido variará de un individuo a otro.

Así pues, el gas que se forme causando molestias e hinchazón -parte del cual se puede expulsar por el ano- dependerá de la cantidad de alimentos fermentables de la dieta y de la composición y las características de los microbios presentes en el intestino y el colon.

Enfermedades que producen gases intestinales

Algunas enfermedades que afectan al aparato digestivo pueden determinar una formación de gases mayor de lo normal, junto con más síntomas y molestias intestinales. Ejemplo de ello son el síndrome del colon irritable, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

El origen de los gases intestinales

El gas presente en el intestino puede tener los siguientes orígenes:

  • El aire ingerido junto a la comida y la bebida. Se trata de la mayor fuente de gas presente en el estómago. Se elimina mayormente por regurgitación (eructos).
  • Liberación química de CO2.
  • Difusión de gases desde la sangre.
  • Producción de gas debida a la fermentación de componentes no digeridos de los alimentos de la dieta por parte de los microorganismos intestinales. Dependiendo de las diferentes bacterias presentes en el aparato digestivo de cada individuo se producirán cantidades variables de gases como dióxido de carbono, hidrógeno o metano.

Alimentos que producen gas

Pueden ser varios los alimentos que producen gases e hinchazón. De este modo, distintos componentes de los alimentos de la dieta son absorbidos de manera incompleta. Así, parte de ellos llegarán al colon y serán fermentados por las bacterias de la flora intestinal. Se trata, principalmente, de diferentes tipos de hidratos de carbono:

  • Parte de la lactosa (presente en los lácteos) no se absorbe, por lo que pasará al colon donde será fermentada.
  • Oligosacáridos indigeribles de frutas, verduras y legumbres que pasarán al colon, donde serán fermentados. Algunos de ellos son la estaquiosa, la rafinosa y la verbascosa.
  • Parte de los hidratos de carbono complejos presentes en el trigo, arroz, avena, patatas, maíz, etc., no son absorbidos en el intestino delgado. Esta resistencia a la digestión de los almidones aumenta cuando se refrigeran y se vuelven a calentar.
  • La fructosa presente en algunas bebidas (como refrescos) se absorbe de manera incompleta, por lo que parte de ella pasará al colon, donde será fermentada.
  • Los polialcoholes de sabor dulce se utilizan como sustitutos del azúcar en chicles y caramelos. Dado que se absorben en poca cantidad, la fracción no absorbida pasará al colon donde será fermentada.
  • La fibra (hemicelulosa, pectina, goma y mucílago) presente en cereales, frutas y verduras pueden contribuir en menor medida a la producción bacteriana de hidrógeno en el colon.
  • Algunas proteínas no absorbidas también pueden dar lugar a fermentación bacteriana y, por lo tanto, a la formación de gas intestinal.
  • Las grasas también pueden dejar de absorberse en cierto grado. De este modo, las comidas grasas en exceso pueden determinar la fermentación de parte de ellas y la formación de gas.

Gases con mal olor

Los gases con mal olor suelen contener azufre y ser producidos por las bacterias presentes en el colon. Algunos de estos gases son el sulfuro de hidrógeno y el metanetiol. En condiciones normales, estos gases representan una fracción mínima de todos los gases que se producen a nivel intestinal.  

De este modo, los alimentos que contienen azufre serán el sustrato a partir del cual las bacterias podrán producir gases con mal olor. En este grupo se pueden incluir:

  • Las verduras crucífereas como la col, las coles de Bruselas, el repollo, la coliflor y el brócoli.
  • La cerveza.
  • Los alimentos ricos en proteínas con aminoácidos azufrados como el queso.

Cómo evitar los gases con mal olor

Existen dispositivos de carbón activado disponibles en el mercado que reducen la emisión de gas azufre. Se trata de almohadillas para colocar debajo de la ropa interior. También existen las pastillas orales con carbón activado.

En cualquier caso, todo lo que facilite la digestión, determinará una reducción en la formación de gases. De este modo, las comidas ligeras, masticar bien y reducir el consumo de alimentos que provocan la formación de gases será una ayuda para reducir la formación de gases en el aparato digestivo.

Alimentos que reducen los gases

Ciertos alimentos, como especias y plantas aromáticas, han mostrado un efecto carminativo, o reductor de los gases que se producen en el intestino.

Algunos de ellos son la menta, la albahaca, el hinojo, la piña, la papaya y el yogur. Su funcionamiento viene determinado por sustancias que tienen un efecto positivo sobre el funcionamiento intestinal. También pueden poseer encimas que facilitan la digestión, como es el caso de la bromelina presente en la piña y la papaína de la papaya, con efectos digestivos de las proteínas. El yogur, por el contrario, puede favorecer la presencia de especies bacterianas más saludables que pueden llegar a reducir la formación de gas.

En cualquier caso y ante la variabilidad de factores existente entre individuos, lo mejor es probar alguno de estos elementos para comprobar cuál nos sirve.

En definitiva, la existencia de alimentos que producen gases en el intestino es algo normal. En casos de flatulencia excesiva o si la formación de gases va acompañada de dolor u otras molestias intestinales, lo mejor es consultar con un especialista.

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